Copa Libertadores: Racing le ganó a Nacional y ya está en octavos

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Había que ganar. Para seguir soñando, había que ganar. De visitante, jugando bien o mal, pero había que sumar de a tres. Por eso se grita, por eso vale, por eso se festeja. Racing le ganó a Nacional de Uruguay en Montevideo, se clasificó a los octavos de final de la Copa Libertadores y se subió a la cima del Grupo F. Ahora, con un partido por jugar, va por el objetivo de terminar en lo más alto para así esperar un sorteo más accesible. Un triunfo ajustado, sin jugar bien, pero que tiene un enorme valor. Por la actitud, para seguir con la confianza alta y para tener tiempo y tranquilidad para afinar el equipo de cara a los mano a mano.

Con ratos de buen fútbol y otros momentos de zozobra, logró imponerse. Lejos del gran primer tiempo que jugó en Lima, con pocas situaciones de gol aunque dominando la pelota, Racing fue más que un equipo alternativo de Nacional. Un poquito, aunque en esta le alcanzó. Sin lucirse demasiado, apostando a la recuperación alta y presionando al rival para obligar al error, fue sometiendo al equipo charrúa. Incluso así llegó el primero de la Academia. Reniero aprovechó un error ajeno, apuntó y la mandó a guardar. Fuerte, cruzado y dejando sin reacción al arquero rival.

Desde ese tanto creció la Academia. Fue más claro con la pelota, empezó a manejar los tiempos Lolo Miranda y llegaron dos claras que podrían haber sido determinantes. Las dos las tuvo Reniero, que falló. Primero de cabeza, entrando solo en el área chica y luego dentro del área, tras un buen pase de Montoya.

Racing y la actitud, algo clave ante Nacional

Mucha voluntad del Príncipe Reniero que fue por todas, aunque esta vez le dejó el penal a otro. El que se hizo cargo fue el Rayo Fértoli, que la clavó en el ángulo para darle el 2-1 a la Academia. Un partido que se había ensuciado y puesto complicado por una desafortunada jugada. Soto quiso despejar un centro, pero le dio en la cabeza y la metió adentro en el arranque del ST. Justo cuando Racing buscaba acomodarse con los dos cambios del DT en el entretiempo. Un empate parcial que le dio otra actitud a Nacional y que apagó un poco a la Academia.

Sin muchas ideas, intentando recuperar la pelota y con mucha actitud, llegó el penal de pelota parada. Un penalazo a Sigali que Fértoli cambió por gol. Un tanto que le sirvió a Racing para asegurarse un lugar en los octavos de final de la Copa Libertadores, subirse a la cima del grupo y seguir con el objetivo de terminar primero.

Info: Racing de Alma

Pablo Colnaghi

Pablo Colnaghi

Periodista desde 1997. Investigador y redactor de noticias para MiAvellaneda.

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